Llevar a escena La Gatomaquia requería contar con los elementos imprescindibles de la teatralidad. El poema de Lope de Vega es ágil, pero se entretiene en recovecos descriptivos tanto de acciones como de personajes. Víllora y Padilla consiguen transformar la palabra en acción dramática, apretar el verso, poner tensión, allá donde la pluma se entretiene en los meandros retóricos de la poesía, y encauzar los diferentes alfuentes del discurso poético en una única trama que aboca hacia un final tan paródico como propio de una fábula, sin asomos moralizantes.
José Gabriel LÓPEZ ANTUÑANO