Amado mío o La emoción artificial

Amado mío o La emoción artificial.

Premio Ciudad de Alcorcón

Ayuntamiento de Alcorcón, 1999.

 

 

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Amado mío o la emoción artificial es un texto que cierra la puerta a las pesadillas y a la crueldad de las emociones que no tengan la debida compostura.

Es una obra elegante, en la que unos personajes corruptos han adquirido la madurez suficiente como para comunicarse a través de la mediación de un artificio.

 

En el brevísimo prólogo la Cantante dice: "Anoche soñé que volvía a..." y Ulises pregunta: "¿Adónde?"

 

Su sueño -si es que realmente fue un sueño- está dividido en diecisiete escenas. La Cantante sólo aparece en tres de ellas, y en las tres su intervención se relaciona con la canción Amado mío. En las otras catorce escenas, la acción transcurre en una casa habitada por seres con nombres ilustremente significativos: Pedro, los dióscuros -hijos de Zeus y Leda, transformados a su muerte en la constelaCión de Géminis-, que aquí serán Cosme y Damián (santos hermanos médicos); también están allí Marta y María, el sospechoso Ernesto, "una niña adorable" llamada Inma, la señorita Conway y Andrés, jardinero coyuntural. Estas son las estaciones de un posible sueño de la Cantante, de un sueño que quizá no sea un sueño, sino una historia que se cuenta, la historia de unos seres desamparados que habitan un espacio común, una coincidencia de infortunios que se afanan en soñar posibles remedios.

 

La obra resulta muy ingeniosa y precisa en los diálogos, y muy evanescente en los significados. Cuidando no aterrizar nunca en la llaga del espectador, el texto vuela ininterrumpidamente con la agilidad que le suministra un artificio bien dosificado.

 

La evidente formación literaria que se transparenta en todo momento no llega nunca a mostrarse de forma evidente. Por lo tanto, la carga histórico-literaria no sólo no resulta opresiva, sino que es sencillamente un hilo sugerente e impreciso que parece memoria de las perversiones blancas perdidas en antepasados famosos, sin límites de tiempo.

 

Aunque todo esté muy elaborado nunca llega a pesar, y el sentido de las palabras que se escuchan se saborea conjuntamente con su sonido, sin necesidad ni conveniencia de hacer perforaciones metafísicas.

José Luis MIRANDA

 

 

  • Amado mio o L’emozione artificiale, en Emilio Coco: Teatro Spagnolo Contemporaneo-III. Edizioni dell’Orso, Alessandria, 2004. Incluye obras de Antonio Álamo, Luis Araújo, Ernesto Caballero, José Ramón Fernández, Raúl Hernández Garrido, Juan Mayorga, Ignacio del Moral, Antonio Onetti, Borja Ortiz de Gondra, Yolanda Pallín e Itziar Pascual, todas ellas traducidas al italiano por Emilio Coco.
  • Seleccionado por el Centro Dramático Nacional para el programa NET (New European Theatre), de la Convention Théâtrale Européenne, apareciendo en The European Theatre Today: The Plays N° 4, 2000.